"16. Y mandó Yehová Dios al hombre diciendo: De todo árbol del huerto comerás;
17. Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás."(p. 2, Génesis III, Cap. II)(1)Y como que los hombres estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, desde entonces, nuestros capitostes han tenido por capital objetivo el mantenernos alejados del árbol de la ciencia, ¡por nuestro bien!
(1)La Santa Biblia. Versión de Cipriano de Valera. Oxford: imprenta de la Universidad. 1866